El sistema capitalista ha sido tema en varios aspectos de la vida del hombre. Si bien, se instauró como tal después de la primera revolución industrial (1750, Inglaterra), sus orígenes se pueden remontar cuando el mercantilismo logró reemplazar al feudalismo, con interacción de los mercados entre países y ciudades, principalmente europeos. En este sentido, las aperturas de los mercados, la colonización y descubrimiento de nuevos territorios a nivel mundial, concentró su economía a los nuevos y ricos recursos naturales sin tener en cuenta la capacidad sustentable en aquel entonces.
La acelerada evolución de la industria y los procesos comerciales, enfocó a un nuevo sistema de liberación de los mercados, comenzando así, la relaciones internacionales y diplomáticas, que más tarde sería llamada globalización, con su homólogo; sistema capitalista. Este régimen mundial trajo consigo consecuencias que hoy día son tratadas con delicadeza por expertos, en contraste con los grupos económicos a nivel mundial que enfocan su desarrollo a expensas del cuidado medioambiental con sus respectivos problemas.