Por Francisco Canseco Gómez, Profesor de Estado en Castellano y Filosofía, Magíster (c) Filosofía Política USACH..
Desde la génesis de cualquier ser vivo, ya sea este un mamífero desarrollado o una simple planta acuática, la protección y el cuidado de la especie constituye un requisito fundamental para asegurar la herencia biológica y el desarrollo evolutivo del organismo. El problema se vuelve más complejo si se atiende al ser humano, animal racional portador del “logos” y al cuidado que debe tener dentro de la sociedad civil, una vez emancipado de los vínculos parentales o sanguíneos. Una de las respuestas más conocidas en la historia de la filosofía política es la elaborada por el pensador inglés Thomas Hobbes, quien buscaba como fin último del Estado la protección y la paz de los ciudadanos, asegurándoles un vivir armónico dentro de límites precisos. Semejante planteamiento no tendría inconvenientes si no fuera, a simple vista, por la subordinación radical de los hombres con el Estado; la sumisión directa a sus dictámenes y la pérdida de su capacidad crítica del acontecer político. El costo de la protección a grandes rasgos es significativo.
Desde la génesis de cualquier ser vivo, ya sea este un mamífero desarrollado o una simple planta acuática, la protección y el cuidado de la especie constituye un requisito fundamental para asegurar la herencia biológica y el desarrollo evolutivo del organismo. El problema se vuelve más complejo si se atiende al ser humano, animal racional portador del “logos” y al cuidado que debe tener dentro de la sociedad civil, una vez emancipado de los vínculos parentales o sanguíneos. Una de las respuestas más conocidas en la historia de la filosofía política es la elaborada por el pensador inglés Thomas Hobbes, quien buscaba como fin último del Estado la protección y la paz de los ciudadanos, asegurándoles un vivir armónico dentro de límites precisos. Semejante planteamiento no tendría inconvenientes si no fuera, a simple vista, por la subordinación radical de los hombres con el Estado; la sumisión directa a sus dictámenes y la pérdida de su capacidad crítica del acontecer político. El costo de la protección a grandes rasgos es significativo.







